miércoles, 5 de mayo de 2010


2

Pura es la vid,
la lluvia de verano
Te encontró.


Su cara dice:
“Aquí yace un hombre
de pie al mar”



Fondo de barro:
La ciénaga se hunde
En la palabra


Lo que me salvo:
¿fueron tus tenues pasos
O la música?



Los carnavales
Nos dejaron la risa:
Nadie lo sabe.


La espada mata
A los hijos del muro,
Yo corro otoños.


Lo que queda es:
La voz de peregrinos
En eco profano


Me tienta el sol
Que temblaba los lagos
De mi infancia.


Nadie huye ya
De las armas secretas,
Saltan los locos.

1 comentario:

  1. Y si hay alguien a quién los posibles errores le han dañado el alma, entonces pido disculpas, y alguna cosa más.

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